13 julio, 2017 in Artículos, Blog, Prensa, Sexualidad masculina

Sexualidad masculina y andropausia

Sexualidad masculina y andropausia: cambios hormonales, deseo y cuándo consultar

Con el paso de los años es común que algunos hombres noten cambios en su energía, estado de ánimo, deseo sexual o respuesta eréctil. A este conjunto de inquietudes muchas veces se le llama “andropausia” o “menopausia masculina”. Sin embargo, no se trata de un cambio brusco y universal como la menopausia femenina.

En algunos casos puede existir una disminución de testosterona asociada a síntomas clínicos; en otros, las molestias pueden relacionarse con estrés, cansancio, problemas de sueño, enfermedades crónicas, medicamentos, hábitos de vida o dificultades emocionales y de pareja. Por eso, escuchar al cuerpo sin sacar conclusiones apresuradas es el primer paso.

¿Qué se entiende por andropausia?

La palabra andropausia se utiliza de manera habitual para referirse a los cambios que algunos hombres experimentan durante la mediana edad o después. Desde el punto de vista médico, es más preciso hablar de una posible deficiencia de testosterona o hipogonadismo de aparición tardía cuando existen síntomas compatibles y los exámenes confirman niveles bajos de esta hormona.

La testosterona participa en diversas funciones del organismo, entre ellas el deseo sexual, la producción de espermatozoides, la masa muscular, la salud ósea y el estado general de bienestar. Sus niveles pueden variar a lo largo del día y también cambiar con la edad, pero un valor aislado no permite hacer un diagnóstico por sí solo.

Señales que conviene observar

Cada persona vive estos cambios de manera distinta. Algunas señales que pueden motivar una consulta son:

* Disminución persistente del deseo sexual.
* Menor frecuencia de erecciones espontáneas o dificultades de erección.
* Cansancio mantenido o menor sensación de vitalidad.
* Cambios importantes en el ánimo, irritabilidad o desmotivación.
* Dificultades de concentración.
* Reducción de la fuerza o de la masa muscular.
* Aumento de grasa corporal.
* Alteraciones del sueño.

Tener uno o varios de estos síntomas no significa automáticamente que exista un problema hormonal. Por ejemplo, la falta de sueño, la ansiedad, una depresión, el consumo elevado de alcohol, algunas enfermedades metabólicas y ciertos medicamentos también pueden afectar la energía, el deseo o la respuesta sexual.

La sexualidad no depende solo de una hormona

La respuesta sexual masculina integra factores físicos, hormonales, emocionales, relacionales y culturales. Una dificultad de erección o una disminución del deseo puede generar preocupación, vergüenza y distancia en la pareja, pero no debe vivirse como una pérdida de masculinidad ni como una condición que deba afrontarse en silencio.

Hablar del tema de manera temprana permite evitar que la ansiedad empeore la situación. La salud sexual no se reduce al rendimiento: incluye bienestar, confianza, comunicación, placer y la posibilidad de vivir la intimidad de una manera satisfactoria.

¿Cómo se realiza una evaluación adecuada?

Una evaluación responsable comienza con una conversación clínica detallada. Es importante revisar los síntomas, antecedentes de salud, medicamentos, hábitos de sueño, actividad física, consumo de alcohol u otras sustancias y el contexto emocional o de pareja.

Si el profesional lo considera necesario, puede solicitar exámenes de laboratorio. Las guías clínicas recomiendan confirmar niveles bajos de testosterona con mediciones realizadas en la mañana y en más de una ocasión, junto con una evaluación de los síntomas. Según el caso, también pueden requerirse otros exámenes para descartar causas que necesiten un abordaje específico.

¿Es recomendable usar testosterona?

La testosterona no debe utilizarse como suplemento de bienestar, antienvejecimiento o solución rápida para el cansancio. Su indicación corresponde únicamente a un profesional de salud después de una evaluación completa, porque no todos los síntomas se deben a una baja hormonal y el tratamiento no es adecuado para todas las personas.

Además, la terapia con testosterona puede afectar la fertilidad y requiere controles médicos. Evita comprar hormonas, suplementos “milagro” o productos ofrecidos en redes sociales sin indicación profesional.

Hábitos que también influyen en el bienestar sexual

Aunque cada caso es distinto, algunas medidas pueden favorecer la salud general y sexual:

* Dormir de manera suficiente y tratar los trastornos del sueño.
* Mantener actividad física regular y adaptada a cada persona.
* Cuidar la alimentación y el peso corporal.
* Limitar el alcohol y evitar el tabaco.
* Buscar apoyo frente al estrés, la ansiedad o la depresión.
* Conversar con la pareja sobre los cambios, expectativas y temores.

Estas acciones no reemplazan una evaluación médica cuando hay síntomas persistentes, pero pueden formar parte importante del cuidado integral.

Cuándo consultar

Conviene solicitar una evaluación si notas una disminución sostenida del deseo sexual, dificultades de erección, cansancio intenso, cambios relevantes del ánimo o si estos síntomas afectan tu vida personal, de pareja o laboral.

En Centro Miintimidad abordamos la salud sexual desde una mirada integral, considerando tanto los aspectos físicos como emocionales y relacionales. Una evaluación oportuna puede ayudar a comprender lo que ocurre y orientar el camino más adecuado para cada persona.

*Este contenido es informativo y no reemplaza una evaluación médica individual.*

Fuentes clínicas

* Consulta la guía clínica de la Endocrine Society sobre evaluación y tratamiento del hipogonadismo.

* Endocrine Society. [Testosterone Therapy for Hypogonadism Guideline](https://www.endocrine.org/clinical-practice-guidelines/testosterone-therapy)
* American Urological Association. [Testosterone Deficiency Guideline](https://www.auanet.org/guidelines-and-quality/guidelines/testosterone-deficiency-guideline)
* NHS. [The “male menopause”](https://www.nhs.uk/conditions/male-menopause/)




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