31 marzo, 2017 in Artículos, Blog, Erotismo, Novedades, Sexualidad femenina, Sexualidad masculina

Ayuno sexual, una opción para combatir la falta de deseo

Las invitamos a leer el siguiente artículo publicado en Emol, en el que colaboró nuestra Directora, Odette Freundlich.

Queremos dejar en claro que, si bien el ayuno sexual puede ser beneficioso para tratar la falta de deseo sexual, esto ocurre solo en algunas circunstancias y no constituye un tratamiento único.

Ayuno sexual y la falta de deseo

En febrero pasado, la modelo Miranda Kerr hizo una confesión que sorprendió a muchos: afirmó que no tenía relaciones sexuales desde 2015, cuando comenzó a salir con Evan Spiegel.

¿La razón? Su novio, el fundador de Snapchat, es muy tradicional, por lo que preferían esperar hasta el matrimonio para tener intimidad. Se habló entonces de que Miranda y Evan practicaban el denominado “ayuno sexual”.

Si bien en el caso de esta popular pareja la decisión de dejar de lado el sexo se fundamentaba aparentemente en motivos religiosos, también hay quienes optan por la abstinencia para recuperar el interés por su pareja.

Bajo esta perspectiva, el “ayuno sexual” ayudaría a recuperar el deseo por el otro, lograr satisfacción en las relaciones íntimas y, finalmente, sostener el vínculo más allá de lo físico.

Si te cuesta entender la idea detrás de este postulado, es posible comprenderla mejor mediante una analogía con la comida. Supongamos, por ejemplo, que te encanta el chocolate y comes tanto que terminas por aburrirte de él.

Entonces, optas voluntariamente por dejar de comerlo durante un tiempo limitado. Cuando vuelves a probarlo, lo disfrutas nuevamente.

Según Odette Freundlich, kinesióloga especialista en sexualidad, abstenerse del sexo de manera voluntaria y por un período determinado puede conllevar beneficios para la pareja. De esta manera, ambos pueden conocerse y descubrirse en otras áreas diferentes a lo meramente físico.

“Estos períodos pueden mejorar la comunicación en la pareja, revalorizar la relación, sobre todo para aquellos que se encuentran cansados; redescubrir a la pareja, mejorar la creatividad y el erotismo. Esto porque la sensación de lo ‘prohibido’, hace que se anhele lo que hace falta y se valore, lo que se tiene alrededor”, asegura la profesional.

Otras miradas sobre el ayuno sexual

Una opinión diferente es la de Christian Thomas, sexólogo y director general del Centro de Estudios de la Sexualidad. A su juicio, la idea de “ayunar para acumular ganas” va en sentido opuesto a la espontaneidad que suele reclamarse en la sexualidad.

Además, sostiene que esta práctica no tiene una traducción fisiológica en el deseo, al menos en el femenino.

“Yo pienso que este tipo de prácticas, absolutamente alejada del ayuno oriental, por ejemplo, que es un sacrificio en honor a un Dios o a una festividad determinada, no colaboran mayormente en las parejas”, argumenta el experto.

El psicoterapeuta estadounidense Ian Kerner, experto en sexualidad y autor del texto Sex Detox, es uno de los partidarios de estos períodos de abstinencia.

“Cuando se trata de sexo y relaciones, a veces entramos en un círculo vicioso y la única manera de salir de él es empezar de nuevo. Aplacar la sexualidad durante 30 días es una buena manera para resetear nuestro lado erótico”, aclara.

De hecho, algunos practicantes del sexo tántrico aseguran que, si el hombre retiene semen durante un tiempo prolongado, su deseo sexual termina aumentando y puede llegar a experimentar múltiples orgasmos.

Y tú, ¿te sumarías a esta experiencia?

Si la disminución del deseo está afectando tu bienestar o tu relación de pareja, conoce nuestro programa para avivar el deseo sexual en pareja.




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